CRITERIOS Y RESPONSABILIDADES DEL AUDITOR EN EL ASPECTO ETICO
MORAL.
·
Ética:
Son los fundamentos y las normas de conducta humana.
Moral:
Ciencia que enseña las reglas que deben seguirse para hacer el bien y evitar el mal.
Auditoria Informática:
Es el proceso de recoger, agrupar y evaluar evidencias para determinar si un sistema de información salvaguarda el activo empresarial, mantiene la integridad de los datos, lleva acabo eficazmente los fines de la organización, utiliza eficientemente los recursos, y cumple con las leyes y regulaciones establecidas. Principios y valores del auditor
Honestidad
Integridad
Cumplimiento
Lealtad
Imparcialidad
Búsqueda de la excelencia
Criterios y Responsabilidades del Auditor
Aspecto Ético-Moral
Respectar las normas, alineamientos y políticas del a empresa.
Ética Profesional y Moral
Implementar los conocimientos obtenidos a favor de la empresa
El incumplimiento con las normas de la moral y la ética por parte del auditor le puede provocar consecuencias de tipo legal, sin embargo su principal sanción será de tipo profesional y moral ante sus colegas y ante la empresa ya que esto demuestra la incapacidad profesional del mismo.
Responsabiliza Profesional y Personal
Tener la suficiente independencia mental y profesional para ejercer la profesión de auditor.
Contar con la calificación, habilidad, aptitud y experiencia profesional en auditoria.
Manejar adecuadamente las relaciones personales, profesionales y laborales entre él y el auditado.
Utilizar la misma metodología y procedimientos de evaluación establecidos por los responsables de la gestión de la auditoria.
No modificar, ocultar o destruir evidencias de la evaluación.
Ser discreto profesional confiable con la información y los resultados obtenidos en la evaluación.
Actuar con equidad, imparcialidad y razonamiento.
Emitir dictámenes razonables
Criterios y Responsabilidades del Auditor
Aplicar métodos, técnicas y procedimientos de evaluación bebidamente.
Revisar sobre los puntos relevantes del área que será auditada.
Elaborar los dictámenes conforme a las normas y linimentos que regulan el desarrollo de las auditorias.
Criterios y Responsabilidades del Auditor ante la Presentación de Resultados
El producto fundamental de una auditoria es la emisión de un informe o dictamen en el cual se presenten la opinión fundamentada del auditor respecto a la revisión que a realizada a los resultados obtenidos en un periodo dado de actividades.
Los resultados obtenidos las empresas los utilizan para mejorar sus servicios y para evaluar los resultados obtenidos en un periodo dado y para establecer las medidas necesarias respecto a las marcha de la empresa.
En la Presentación de los Resultados el Auditor debe de:
Evitar prevenir los sobornos componendas y dadivas.
Ser leal con sus auditados.
Contar con una opinión profesional y defenderla.
Emitir un dictamen con firma profesional.
Las normas morales siempre
han perturbado a la persona humana, desde pequeños somos orientados por su
existencia, siendo afectados con el fin de tratar de orientar e incluso
determinar la conducta humana; puesto que dichas normas existen en la
conciencia de cada uno, provocando la existencia de diferentes puntos de vista,
lo que conlleva a considerar las diferentes respuestas existenciales que
ejercen las personas frente a ellas.
Son los fundamentos y las normas de conducta humana.
Moral:
Ciencia que enseña las reglas que deben seguirse para hacer el bien y evitar el mal.
Auditoria Informática:
Es el proceso de recoger, agrupar y evaluar evidencias para determinar si un sistema de información salvaguarda el activo empresarial, mantiene la integridad de los datos, lleva acabo eficazmente los fines de la organización, utiliza eficientemente los recursos, y cumple con las leyes y regulaciones establecidas. Principios y valores del auditor
Honestidad
Integridad
Cumplimiento
Lealtad
Imparcialidad
Búsqueda de la excelencia
Criterios y Responsabilidades del Auditor
Aspecto Ético-Moral
Respectar las normas, alineamientos y políticas del a empresa.
Ética Profesional y Moral
Implementar los conocimientos obtenidos a favor de la empresa
El incumplimiento con las normas de la moral y la ética por parte del auditor le puede provocar consecuencias de tipo legal, sin embargo su principal sanción será de tipo profesional y moral ante sus colegas y ante la empresa ya que esto demuestra la incapacidad profesional del mismo.
Responsabiliza Profesional y Personal
Tener la suficiente independencia mental y profesional para ejercer la profesión de auditor.
Contar con la calificación, habilidad, aptitud y experiencia profesional en auditoria.
Manejar adecuadamente las relaciones personales, profesionales y laborales entre él y el auditado.
Utilizar la misma metodología y procedimientos de evaluación establecidos por los responsables de la gestión de la auditoria.
No modificar, ocultar o destruir evidencias de la evaluación.
Ser discreto profesional confiable con la información y los resultados obtenidos en la evaluación.
Actuar con equidad, imparcialidad y razonamiento.
Emitir dictámenes razonables
Criterios y Responsabilidades del Auditor
Aplicar métodos, técnicas y procedimientos de evaluación bebidamente.
Revisar sobre los puntos relevantes del área que será auditada.
Elaborar los dictámenes conforme a las normas y linimentos que regulan el desarrollo de las auditorias.
Criterios y Responsabilidades del Auditor ante la Presentación de Resultados
El producto fundamental de una auditoria es la emisión de un informe o dictamen en el cual se presenten la opinión fundamentada del auditor respecto a la revisión que a realizada a los resultados obtenidos en un periodo dado de actividades.
Los resultados obtenidos las empresas los utilizan para mejorar sus servicios y para evaluar los resultados obtenidos en un periodo dado y para establecer las medidas necesarias respecto a las marcha de la empresa.
En la Presentación de los Resultados el Auditor debe de:
Evitar prevenir los sobornos componendas y dadivas.
Ser leal con sus auditados.
Contar con una opinión profesional y defenderla.
Emitir un dictamen con firma profesional.
Algunos autores, como
Moncho (2003) y Beller (2006), consideran que la ética profesional tiene un
sentido más amplio que el de la deontología, puesto que no puede sólo limitarse
a los deberes y obligaciones que se articulan en un conjunto de normas o
códigos de cada profesión, para dirigirse a las virtudes y roles profesionales.
En ese sentido, Fuentes
(2006) define la ética profesional como la parte de la ética general, de forma
particular, los deberes y los derechos de las profesiones, donde los códigos de
ética sirven de guía para la acción moral, incorporándose a los distintos
ámbitos de trabajo, con intención de respetar su profesión, de trabajar con
lealtad y de cumplir con la sociedad.
Por ello, puede
considerarse que la enseñanza de la ética tiene como objetivo proporcionar
instrumentos claves relevantes para tener criterios éticos y capacidad de
elección, proporcionados por cada ciudadano que participan en los asuntos
públicos.
En este sentido hay un
marcado interés por la educación para la ciudadanía, cuyo objetivo es
contribuir a formar pobladores más competentes cívicamente, y que puedan
comprometerse con las responsabilidades colectivas desde su profesión.
Características
de la ética profesional
Cortina y Conill (2000),
citados por Fuentes (2006), manifiestan que la ética profesional se caracteriza
por lo siguiente:
a. Una actividad humana
social, por cuanto es un bien específico indispensable.
b. Es exigida por la
sociedad.
c. Además de incluir las
normas internas del colectivo, tiene en cuenta una perspectiva más amplia.
d. Su contenido ético
dimana del sentido ético que proporciona su fin, el bien que aportan o
procuran.
e. Exige la utilización
adecuada de la competencia: formación teórica (conocimientos-saber,
aprender-cultura, tecnológica y lenguas extranjeras). Formación práctica
(destrezas, técnicas y sociales: confianza, independencia, tolerancia,
descubrimiento del otro, participación en proyectos comunes, e enriquecimiento
intercultural).
f. La pertenencia de un
individuo a una profesión significa entonces, que además de la competencia
propia de dicha profesión, comparte sus principios éticos inherentes de
actuación.
g. Coloca el acento en lo
que es bueno hacer; aquello que es propio de cada profesión en el plano del
comportamiento moral.
h. Trata las diversas
posibilidades de actuar bien en varias actividades profesionales.
En un sentido estricto, la
ética profesional se designa solamente a las carreras universitarias. En una
expresión más amplia, abarca también los oficios y trabajos permanentes y
remunerados, aunque no requieran un título universitario.
Por lo tanto, la ética
profesional es definida por Fuentes (2006) como un conjunto de principios,
valores y normas que indican cómo debe comportarse un profesional para que su
ejercicio sea considerado digno, estableciendo los mejores criterios, conceptos
y actitudes para guiar la conducta de él mismo por razón de los más elevados
fines que puedan atribuirse a la profesión que ejerce, así como sus relaciones
con los clientes, el público y otros contadores públicos, tomando en cuenta la
independencia, autodisciplina e integridad moral del profesional.
Deberes
y derechos del profesional ético
La elección de la profesión
debe ser completamente libre. La vocación debe entenderse como la disposición
que hace al sujeto especialmente apto para una determinada actividad
profesional. La elección de una carrera profesional, sin tomar en cuenta las
cualidades y preferencias, sino, por ejemplo, exclusivamente los gustos de los
padres, o los intereses de la familia, fácilmente puede traducirse en un
fracaso que, en el mejor de los casos, consistiría en un cambio de carrera en
el primero o segundo año, con la consiguiente pérdida de tiempo y esfuerzo.
Por otro lado, la finalidad
del trabajo profesional es el bien común. La capacitación que se requiere para
ejercer este trabajo, está siempre orientada a un mejor rendimiento dentro de
las actividades especializadas para el beneficio de la sociedad, de lo
contrario, una profesión se convierte en un medio de lucro o de honor, o
simplemente, en el instrumento de la degradación moral del propio sujeto.
Lo ideal es tomar en cuenta
el agrado y utilidad de la profesión; sin embargo, todo el mundo se inclina por
naturaleza a la consideración de su provecho personal; la profesión gracias a
esos mismos trabajos, deja una de las satisfacciones más hondas en el
profesional.
Por otra parte, para
Cortina y Sánchez (2001), citados por Fuentes (2006), un profesional debe
ofrecer una preparación especial en triple sentido: capacidad intelectual,
capacidad moral y capacidad física.
- La capacidad intelectual consiste en el conjunto
de conocimientos que, dentro de su profesión, lo hacen apto para
desarrollar trabajos especializados. Estos conocimientos se adquieren
básicamente durante los estudios universitarios, pero se deben actualizar
mediante los cursos, revistas, conferencias y las consultas a bibliotecas.
- La capacidad moral es el valor del profesional
como persona, lo cual da una dignidad, seriedad y nobleza a su trabajo,
merecedora del aprecio de todo el que encuentra. Abarca, no sólo la
honestidad en el trato y en los negocios, en el sentido de responsabilidad
y en el cumplimiento de lo pactado, sino además la capacidad para
traspasar su propia esfera profesional en un horizonte mucho más amplio.
- La capacidad física se refiere principalmente a
la salud y a las cualidades corpóreas, que siempre es necesario cultivar
físicamente, como buenos instrumentos de la actividad humana.
Es conveniente considerar
ciertos deberes típicos en todo profesional. El secreto profesional es uno de
estos; el profesional no tiene derecho de divulgar información que le fue
confiada para poder realizar su labor, esto se hace con el fin de no perjudicar
al cliente o para evitar graves daños a terceros. El profesional también debe
propiciar la asociación de los miembros de su especialidad. La solidaridad es
uno de los medios más eficaces para incrementar la calidad del nivel
intelectual y moral de los asociados.
Por ello, al profesional se
le exige especialmente actuar de acuerdo con la moral establecida, debiendo
evitar defender causas injustas, usar sus conocimientos como instrumento de
crimen y del vicio, producir artículos o dar servicios de mala calidad, hacer
presupuestos para su exclusivo beneficio, proporcionar falsos informes, entre
otros.
Cuando un profesional tiene
una conducta honesta, dentro y fuera del ejercicio de su profesión, le atraerá
confianza además de prestigio, lo cual no deja de ser un estímulo que lo
impulsará con más certeza en el recto ejercicio de su carrera.
Por lo tanto, el
profesional renuncia a sus intereses personales, cualesquiera que estos sean, y
los pone al servicio de los intereses de su profesión, cuyo fundamento ético
impide tomar al hombre como un medio, sino como un fin en sí mismo.
La fundamentación del
sentido ético, tiene su conexión en la dignidad de la persona con su propio ser
o como un ente que trabaja, donde la exigencia ética de eficiencia es generada
por ese sentido ético que toma al hombre como un fin en sí mismo, y a la labor
como algo digno de respeto.
Es por esto que la ética
profesional se considera una fuerza moral en la que se apoya la profesión que
un individuo ejerce, es decir, el fundamento ético del quehacer públicamente
declarado y reconocido, ya que no depende sólo de ciertas normas o códigos de
conductas de gremios profesionales relacionados con reglas morales; por lo que
en esencia, al igual que el comportamiento moral, es libre, consciente y
responsable de las consecuencias de los actos realizados, sino también de las
decisiones que el individuo toma, ya que tiene relación íntima y directa con la
calidad moral del trabajo realizado.
En un sentido profesional,
la ética implica un modo de realizar el quehacer con vocación, responsabilidad,
honestidad intelectual y práctica, que se denota en el compromiso moral con el
trabajo profesional de cada ser humano, donde el saber no influye, sino hacer
bien o mal ese trabajo, es decir, es un compromiso ineludible con el propio
ser, un principio inviolable que no puede ser abandonado ni defraudado, puesto
que no puede hacerse mal lo que se hace.
Al actuar bien en el
trabajo se integra bien al quehacer con la propia vida del individuo, y por
consiguiente, con la de los demás; en un natural sentido comunitario, donde la
ética profesional forma un imperativo ético de la existencia del hombre, que
nace como una lealtad con su propia vocación, basado en el fundamento ético del
ser y del quehacer en una determinada forma de vida.
Por lo tanto, al no existir
ética profesional en lo que se realiza, el trabajo queda convertido en un modo
de obtener dinero, pero no se ejecuta el trabajo, fallando en lo que se es, ya
que como en todo acto moral, la ética profesional hace al individuo honorable.
Es por ello que la ética en
la profesión garantiza la serenidad y la tranquilidad de haber realizado lo que
se cree sinceramente se tiene que hacer, incrementa el alma, se relaciona
directamente con la calidad del quehacer, y permite vivir la experiencia del
desinterés.
Exige actuar sin esperar
nada a cambio más que la satisfacción de haber cumplido, ya que es un medio del
que se sirve el individuo para estar bien consigo mismo, convirtiéndose en una
permanente fuerza interior para vivir, tolerando las dificultades de la vida
con la sensibilidad, la paz y la tranquilidad para disfrutar lo que se es, con
lo que se hace.
aquí de paseo por tu blog compañero
ResponderEliminarbuena informacion, de gran ayuda en nuestra carrera
ResponderEliminarBuena tu aportación, una sugerencia realizar una conclusión final para comprender mejor los conceptos descritos, para asi obtener una opinion personal como autor de esta investigación
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